El nuevo Versa de HoverAir, valorado en $750 (USD), se comercializa como una cámara de bolsillo y no como un dron, lo que le permite esquivar la prohibición de drones extranjeros de la FCC. La jugada pone a prueba hasta dónde pueden estirarse las normas de importación, y es relevante para cualquiera que compre cámaras voladoras en Estados Unidos en 2026.
Qué pasó realmente
La FCC aprobó el Versa de HoverAir el 9 de agosto de 2026, según registros públicos revisados por The Verge. Zero Zero Robotics, la marca detrás de HoverAir, lanzó el Versa de $750 (USD) en Indiegogo esta semana, presentándolo como una steadycam con un 'Flight Kit' opcional de hélices desmontables. La directora de marketing global, Anita Facundo, declaró a The Verge: 'El Flight Kit es un accesorio que extiende las capacidades de VERSA. Por lo tanto, HOVERAir cumple totalmente con los requisitos regulatorios aplicables para la configuración completa del producto ofrecida a los clientes en Estados Unidos'. La compañía solo presentó la parte de la cámara para la certificación de la FCC, ya que las hélices no llevan ningún radio inalámbrico. El anterior dron Aqua de HoverAir fue prohibido en diciembre de 2025 bajo la misma norma, y la empresa comenzó a ofrecer reembolsos en cuanto quedó claro que el Aqua no se enviaría en Estados Unidos. Hasta ahora, solo 12 patrocinadores de Indiegogo han elegido la opción de solo cámara.
Cómo llegamos hasta aquí
En diciembre de 2025, el gobierno de Estados Unidos prohibió la entrada de futuros drones extranjeros al país, como parte de una ofensiva más amplia que comenzó con la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) de 2025. Esa ley nombró específicamente a DJI y Autel Robotics como fabricantes cubiertos, pero no cubre automáticamente las cámaras de todos los fabricantes de drones. El Aqua de HoverAir, un dron flotante, fue una de las primeras víctimas de la prohibición. La FCC normalmente delega las decisiones de certificación en organismos privados de Certificación de Telecomunicaciones (TCB, por sus siglas en inglés), y uno de ellos aprobó la cámara del Versa argumentando que HoverAir no está en la Lista de Entidades Cubiertas. Esa aprobación no abordó si la cámara cuenta como un 'componente crítico de UAS', una categoría que, según la FCC, activa una revisión más estricta.
Por qué esto te importa
Para los compradores, el estatus legal del Versa sigue sin resolverse. La FCC puede revocar una certificación dentro de un plazo de 30 días, y esa ventana aún no se ha cerrado. Cualquiera que compre ahora corre el riesgo de quedarse con un producto que después necesite un reembolso, tal como ocurrió con los patrocinadores del Aqua. Para los fabricantes de hardware, este caso es un adelanto de hasta dónde estirarán las normas de importación las empresas para seguir vendiendo en Estados Unidos. Los fabricantes de wearables y cámaras de bolsillo, incluidos quienes desarrollan gafas de realidad aumentada, observarán de cerca: cualquier componente con radio puede caer bajo revisión de seguridad nacional, no solo los drones. Quienes diseñan hardware modular de cámaras y sensores quizás deban repensar qué cuenta como un solo producto certificado frente a accesorios separados.
La gran pregunta
Si el hardware de vuelo de un producto no lleva ningún radio inalámbrico, ¿deberían los reguladores seguir tratándolo como un dron? La FCC construyó sus normas en torno a los radios porque eso es lo que puede certificar, pero el enfoque de HoverAir muestra cómo dividir componentes puede separar las partes que los reguladores pueden ver de las que realmente hacen volar al dispositivo. A medida que más hardware, desde cámaras hasta wearables, combina piezas modulares con chips inalámbricos, ¿quién decide dónde termina un producto certificado y dónde empieza uno nuevo?
Qué vigilar
La FCC tiene 30 días desde la aprobación del 9 de agosto de 2026 para revertir la certificación del Versa, una ventana que sigue abierta al momento de este informe. Los patrocinadores de Indiegogo vigilan de cerca los plazos de envío. Para los lectores de bonuz que siguen el hardware de wearables y realidad aumentada, este caso es una prueba temprana de cómo los reguladores estadounidenses tratarán los dispositivos de cámara modulares con piezas desmontables sin radio.



