El músico Tom Vek vende las últimas unidades de la Day One Edition de Sleevenote, su reproductor de música digital, por $349 (USD). El dispositivo importa porque pone a prueba si la gente está dispuesta a pagar por hardware de música independiente y offline, en lugar de usar una app del teléfono, justo cuando los reproductores retro de CD y casete están de moda.
Qué pasó exactamente
Vek bocetó por primera vez la idea de Sleevenote en 2020, inspirado por el empaque de los vinilos y las notas interiores. Quería trasladar esa experiencia visual al audio digital. El prototipo original era grande, del tamaño aproximado de un sencillo de 7 pulgadas, pero más grueso y pesado, y conseguir piezas como pantallas cuadradas resultó difícil, según The Verge. La nueva versión es más pequeña y económica. Una tanda limitada de la Day One Edition está a la venta ahora por $349. Vek cofundó el proyecto con Chris, a quien le atribuye el mérito de gestionar las numerosas pestañas del navegador que mantiene abiertas mientras diseña gráficos e interfaz. Vek describe Sleevenote, en pocas palabras, como "un Kindle para la música".
Cómo llegamos hasta aquí
Vek se forjó su reputación primero como músico. Su álbum debut de 2005, We Have Sound, obtuvo una puntuación de 7.6 en Pitchfork y colocó canciones en The OC y Grand Theft Auto IV. Su segundo álbum de 2011, Leisure Seizure, alcanzó el puesto 79 en las listas del Reino Unido. En 2022 lanzó Newer Symbols. Junto a ese catálogo, Vek pasó años prototipando Sleevenote en silencio, resolviendo problemas de suministro hasta llegar a la unidad más pequeña y barata que ahora se vende. Esa brecha de seis años entre la idea y el hardware listo para el mercado muestra lo difícil que es para los creadores independientes construir dispositivos físicos fuera del ecosistema de los smartphones.
Por qué te importa
Para los aficionados a la música, Sleevenote ofrece una alternativa de pago y offline al streaming, que según Vek reparte más dinero a los artistas que comprar un CD usado. Para quienes construyen hardware, su experiencia es un caso de estudio sobre las fricciones de la producción en pequeña escala, desde conseguir pantallas cuadradas hasta reducir el tamaño de un dispositivo que empezó siendo demasiado grande. Para el mercado más amplio de gadgets, Sleevenote es una apuesta por que los dispositivos dedicados todavía tienen espacio junto a los smartphones, algo que se conecta con por qué bonuz.xyz sigue de cerca el hardware independiente como las gafas de realidad aumentada. Si la demanda se mantiene después de que se agote la tanda Day One, eso podría marcar el rumbo de lo que Vek construya después.
La gran pregunta
Vek quiere dejar atrás el hardware nostálgico, como los reproductores retro de CD y casete, para avanzar hacia nuevos dispositivos dedicados pensados para archivos digitales. Eso plantea una pregunta mayor: ¿puede el hardware de un solo propósito recuperar la atención que hoy se lleva el smartphone, o todo gadget termina absorbido por una app del teléfono? Sleevenote es un pequeño caso de prueba. Su respuesta podría importar para cualquiera que apueste por los futuros wearables y dispositivos complementarios que le pidan a la gente cargar con una cosa más.
Qué vigilar
Las últimas unidades de la Day One Edition de Sleevenote están a la venta ahora por $349 (USD), sin fecha anunciada de cuándo se agotarán. Vek dice que ya está centrando su atención en el próximo capítulo del proyecto. Según The Verge, no se ha anunciado una fecha concreta para un modelo de nueva generación.



