La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) propuso un nuevo marco de custodia cripto el 1 de octubre de 2026. La propuesta permitiría a asesores de inversión y fondos autocustodiar criptoactivos en ciertos casos, además de habilitar a compañías fiduciarias estatales como custodios. Esto importa porque las reglas de custodia determinan cómo puede entrar legalmente el dinero institucional a los mercados cripto.
Lo que realmente pasó
Según The Block, la SEC presentó la propuesta el 1 de octubre de 2026. El marco cubre a los asesores de inversión y fondos que mantienen criptoactivos. Permitiría la autocustodia en algunos casos, es decir, que los asesores y fondos puedan guardar cripto directamente en lugar de recurrir a un custodio externo. También autorizaría a compañías fiduciarias con licencia estatal a actuar como custodios calificados de tenencias cripto. Actualmente, los asesores deben usar custodios calificados para los activos de sus clientes bajo las reglas vigentes de la SEC, y la nueva propuesta ampliaría esa definición para incluir a compañías fiduciarias estatales autorizadas para la custodia de activos digitales. El reporte no especifica qué tipos de activos cubre la regla, qué condiciones aplicarían a la autocustodia, ni si ya se abrió un período de comentarios públicos. Ningún comisionado ni vocero de la SEC aparece citado en el material disponible.
Cómo llegamos hasta aquí
La custodia cripto ha sido durante mucho tiempo una zona gris regulatoria para las firmas de inversión reguladas. Bajo las reglas actuales de la SEC, los asesores deben depositar los activos de sus clientes en custodios calificados, típicamente bancos o corredores registrados. Pocos de esos custodios ofrecían servicios cripto, así que muchos fondos evitaban mantener cripto directamente o dependían de firmas especializadas fuera del sistema bancario tradicional. Esa brecha limitaba cuánto capital regulado podía fluir hacia los activos digitales. La propuesta del 1 de octubre de 2026 aborda ese vacío de forma directa, al nombrar a las compañías fiduciarias estatales como custodios elegibles y abrir una vía para la autocustodia. Esto se suma a un patrón más amplio de reguladores estadounidenses revisando normas escritas antes de que los activos digitales existieran como clase de activo.
Por qué te importa
Para fondos y asesores, la propuesta podría reducir los costos de custodia y ampliar la lista de custodios elegibles. Las opciones de autocustodia podrían convenir a firmas que ya operan infraestructura segura de wallets. Las compañías fiduciarias estatales ganan una nueva línea de negocio, compitiendo con bancos y custodios cripto especializados. Para los tenedores de cripto, más capital regulado entrando al mercado podría profundizar la liquidez con el tiempo. Para los desarrolladores de tecnología de custodia, incluidas las herramientas de wallets y gestión de claves, reglas más claras crean un mercado definido para diseñar productos. Nada de esto está garantizado todavía: la propuesta no es final, y sus condiciones determinarán cuánto cambia en la práctica.
La gran pregunta
¿Permitir la autocustodia a fondos regulados reduce el riesgo al eliminar puntos únicos de falla, o lo aumenta al poner más responsabilidad en firmas sin controles de nivel bancario? La respuesta podría definir cómo los reguladores de todo el mundo equilibran innovación y protección al inversionista. También deja otra pregunta más silenciosa: ¿se convertirán las compañías fiduciarias estatales en la puerta de entrada por defecto para la custodia cripto institucional, adelantándose a bancos globales que se han movido más lento hacia los activos digitales?
Qué vigilar
No hay fecha confirmada de cierre de comentarios públicos ni de regla final en los reportes disponibles. Los mercados estarán atentos a la presentación formal de la SEC, a cualquier período de comentarios y a la reacción de proveedores de custodia y administradores de fondos. La cobertura futura seguirá qué compañías fiduciarias estatales buscan aprobación bajo el nuevo marco. Bonuz seguirá de cerca cómo este cambio en la custodia podría afectar la infraestructura de wallets relevante para los ecosistemas de hardware de realidad aumentada y gafas inteligentes.



